domingo, 6 de marzo de 2011

Clemencia.

No hay nada más gratificante que saber perdonar y ser perdonado.
Conocer tus propios límites, chocarte contra el mismo muro y aprender saliendo del bache con las ideas más reforzadas y convincentes.
Durante instantes arde, después llega la calma. Todo ha pasado y es mejor que nunca.







 -Sígueme, confía en esto, en tí.

Cambios, cambios y suspiros.



Los hombres que no perdonan a las mujeres sus pequeños defectos jamás disfrutarán de sus grandes virtudes.

6 comentarios:

  1. y yo no te seguía con este blog?
    no me lo perdones!

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  2. oooooi♥ que gatito más mono has puesto!

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  3. FAITH.

    Tío, la vida no es vida si no es vivida con otros.
    La simple idea de poder confiar en mis semejantes me parece maravillosa.

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  4. y así empezó todo...Nunca volvió a ser lo que era

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